martes, 9 de mayo de 2023

Adaptarse a la novedad respetando la amplitud de la experiencia




El pasado 26 de abril tuvimos nuestra sesión con Francisco Tapia, el último de nuestros colaboradores, como ya anticipé en el último post. 

Lo destaco por varios motivos. Uno porque el propio Paco (FT) me suele pedir que escriba algo al respecto para luego poderlo compartir en otros ámbitos. Otro porque suele ser una sesión diferente porque nos trasladamos fuera del aula para ir a las instalaciones deportivas en el campus de la UAH y porque hacemos algo que la mayoría no ha practicado nunca, Karate en este caso. También lo destaco porque tengo una relación especial con Paco, de muchos años y mi exigencia hacia esta sesión suele ser también algo mayor. 

Son varios los temas que surgieron a lo largo de las tres horas. Quiero destacar los siguientes:


1. La importancia de aprender algo nuevo y diferente.

Afrontar la situación de aprender algo que no se conoce y que es muy diferente a lo que se suele aprender en nuestro contexto universitario, no es fácil. En cierto sentido es similar a la sesión de Jesús Amate y la improvisación teatral. En ambos casos, uno está expuesto. Y está expuesto corporalmente, no sólo intelectualmente (que también). No resulta sencillo exponerse ante uno mismo y ante los demás, ir más allá de juicios y comparaciones, estar cómodo en la vulnerabilidad habitual de cuándo empezamos a aprender algo nuevo. Estar dispuestos y crear la mejor predisposición para aprender algo nuevo no se tiene que dar por sentado. Hay que crear dicha predisposición con el grupo, o al menos ser consciente de la misma. Es una cuestión fundamental en todo aprendizaje: cómo se está colocado de entrada influye mucho en la calidad del aprendizaje posterior (tus habilidades y conocimiento previo, lo que ya sabes, tus expectativas, tus creencias ante lo que se va a aprender, los juicios, etc.). 

Vivimos en un mundo en el que necesitamos actualizar lo que sabemos continuamente. Más que actualizar, yo añadiría incluso cuestionar lo que sabemos, para seguir avanzando. Y eso probablemente cuesta todavía más que aprender algo nuevo. Porque la amenaza de lo que supone 'no saber' o 'no estar a la altura de las expectativas propias o ajenas' es más grande si se supone que sabes algo. Así que toda la sesión trabajaba de fondo esta habilidad de aprender algo nuevo, o cuestionar lo que ya se sabe. En un curso donde se enseña, normalmente siempre hay algo nuevo para aprender, si no, no hay aprendizaje, se produce algo diferente: práctica, exhibición personal, ocultamiento, fingir que se sabe, estar por estar, etc. 


2. La importancia de nuestro perfil variado (rango amplio podría decir) de habilidades, intereses, conocimientos que nos hace únicos. 

Llevo unas semanas leyendo "Range", de David Epstein (acabo de ver que está ya traducido al castellano como Amplitud: por qué los generalistas triunfan en un mundo especializado). En ese libro, que no se mencionó en la sesión, se discute la importancia de tener un amplio abanico de habilidades, para poder aprovecharlas y adaptarse mejor ante situaciones complejas, que requieren una habilidad especializada, pero que además la experiencia adquirida desde diferentes contextos. Las personas que más destacan en sus campos profesionales, suelen tener un amplio rango de intereses y habilidades de los que se nutren para ser más creativos o dar respuestas creativas procedentes de dichos ámbitos. Menciono esto porque creo que Paco es un buen ejemplo de ello. Es lo bueno de las actividades interdisciplinares, y más incluso de cuando se combinan conocimientos curriculares más tradicionales con otros más novedosos, sean artísticos o no. Tenemos que descubrir el perfil único de nuestros alumnos a la par de fomentar aquello que también nos hace diferentes, aprovechando nuestros recursos personales, cuanto más amplios mejor. 



3. Un número alto de estudiantes suele ser preferible a un número bajo, si se aprovecha al grupo como recurso. Este tema surgió en el debate final, cuando varias alumnas de Magisterio Infantil le preguntaron a Paco que si no prefería grupos reducidos de niños. Paco decía que no, que prefería grupos de 25-30, porque se ayudan entre sí, es más fácil dirigir su atención y centrarles en la actividad que se esté llevando a cabo (porque el propio grupo ayuda a que cada persona siga). Este debate presupone que el formador tiene el cuenta al grupo como un todo y lo utiliza a favor de cada individuo. El grupo a favor del individuo y no el individuo a favor del grupo es una cuestión es una matiz a considerar. 


Este año se notó que el grupo se conocía ya mucho más, estaba ya integrado y por ejemplo, no había vergüenza o miedo a la hora de practicar las diferentes técnicas, algunas de ellas nada fáciles de coordinar para alguien que empieza. Y en poco tiempo logramos mucho, más incluso que en otras ediciones. Y se nota cuando el grupo está más maduro. 

Por supuesto, más allá de todo lo anterior, también había una sensación de disfrute con esta actividad, que cada uno/a podía transferir a otros ámbitos personales o profesionales. 

Esta semana finalizará la asignatura y esta sesión, junto a todas las que le precedieron, ha contribuido a que ahora estemos en disposición de crear algo nuevo. Y en eso estamos. La práctica del Karate nos ayudó, por medio de hacer algo diferente, a repensar la educación. La amplia experiencia de Paco fue una excelente manera de cambiar de etapa en la asignatura. 

viernes, 21 de abril de 2023

Dedicación plena y creadora de sentido

 



La última diapositiva de la última sesión de la asignatura de Educación para la Felicidad, el pasado 19 de abril concluía con esta cita de Daisaku Ikeda (2010):

"Un valor humano debe tener fortaleza. Aunque en su corazón alberguen los sentimientos más puros y nobles, si es débil, no podrá construir la paz ni brindar felicidad al pueblo. Así pues, busquen alguna habilidad que les dé esa fuerza. No importa qué sea, el punto es que tenga algo a lo cual dedicar todo su ser"

Dicha sesión fue dirigida por Alida Moi, una educadora especializada en talleres pedagógicos en Museos, muy centradas en la experiencia de las maletas didácticas. Aunque ahora está trabajando en una escuela infantil que sigue la metodología Montessori, su estilo educativo va mucho más allá de esta escuela. 

Alida es la penúltima invitada que ha pasado este curso por la asignatura. En cada edición desde que comenzamos hace seis años ya, han pasado diferentes profesionales procedentes de ámbitos muy diversos, relacionados siempre con la educación ya sea en un entorno formal o informal. El teatro y el arte, la economía, el feminismo, los museos, educación creadora de valor, la pedagogía Montessori en una escuela rural, la atención a la diversidad en la educación secundaria, la búsqueda de la paz por medio del diálogo en un colegio público. La próxima sesión del miércoles 26 de abril añadiremos el ámbito de la enseñanza del Karate en una escuela-gimnasio-dojo de un barrio de Valencia. 

Mitsuko Matsumoto, Richard Michael, Marisa Bordón, Jesús Amate, María García Zambrano, Laura Peña, Alida Moi y Francisco Tapia, nuestros colaboradores comparten una cualidad. No solo son grandes educadores, es que se dedican a la educación o a su actividad profesional "con todo su ser" como decía Ikeda. Y es probablemente eso lo que les convierte en un tipo de educador especial, diferente, capaz de enfrentar las adversidades típicas en nuestro día a día. 

Pueden ser innovadores, pueden facilitar el diálogo con sus alumnos, pueden atender e interesarse por las necesidades de sus estudiantes con interés genuino. Pueden hacer todo esto, apreciando y creando valor en tu actividad profesional educativa, trascendiendo cualquier actividad en la que participan, porque dicha actividad es una oportunidad de desarrollo, de creación de sentido personal. Y hay fortaleza en su manera de llevarlo a cabo, porque estoy seguro de que creen en lo que hacen, como una manifestación de sí mismos o de algo más grande que sí mismos incluso. 

La semana que viene, con Francisco Tapia, por medio del Karate tendremos la oportunidad de vivenciarlo, de experimentar una vez más una educación creadora de valor. No solo conoceremos a Paco y podremos reflexionar con él en torno a su experiencia acumulada estos últimos 45 años, sino que nos trasladaremos todos a una de sus clases de este arte marcial. 

Quiero terminar con otra cita. A finales del 2022 me pidieron desde la sede central de la Sokka Gakki en Japón, junto a otros académicos, que tratara de sintetizar qué entendía por educación creadora de valor. Y no era fácil sintetizarlo. Pero me ayudó pensar en nuestra asignatura y en el clima generado por cada uno de los profesionales que han participado en la misma, haciéndola posible. También por supuesto, en nuestros alumnos, sin los cuales nada de esto tendría sentido. Este es el texto que redacté:

"Cuando alguien entra en un aula donde se vivencia lo que denominamos Educación soka 'lo nota'. Resulta difícil describir con palabras en qué consiste la cualidad especial de esta manera de entender la educación.

Yo creo que ante todo se nota un espacio de libertad diferente a otro tipo de clases. Un espacio de libertad a la hora de expresar lo que se piensa o se siente en relación a los temas que se trabajan, porque no hay juicios ni censuras . Un espacio de libertad a la hora de establecer relaciones naturales, de aceptación y cuidado mutuo, con los compañeros y con el profesor o profesores que estén presentes. Un espacio de crecimiento que tiene lugar en todos los que participan, porque aprender significa desarrollarse como persona. Donde lo importante no son las diferentes sesiones en sí, sino la conexión y dirección que se establece entre ellas.

Además de la libertad, también supone un espacio de responsabilidad y esfuerzo compartido, para que el trabajo que se lleva a cabo tenga sentido para todos. Es una situación de aprendizaje que favorece un flujo constante de ideas gracias al diálogo mantenido con los profesores y con los compañeros.

Todo esto genera una estética particular, una experiencia total que genera un sentido de pertenencia que proporciona también una identidad grupal.

Lo que se nota por tanto, es una educación donde uno activamente tiene la responsabilidad de generar sentido individual y colectivamente a lo que va ocurriendo. "

Qué difícil conseguir todo lo anterior y paradójicamente, que fácil resulta, sobre todo cuando no se lleva a cabo desde una metodología o una técnica (eso casi que lo imposibilitaría), sino desde una manifestación de personas dedicando todo su ser a algo, lo que denota una sexta concepción del aprendizaje defendida por autores como Rebeca Hammer y Erik van Rossum. 

Todavía no lo saben pero lo vamos a pasar muy bien el próximo miércoles, donde además, seguro que también habrá espacio para el humor, que no estaba explícitamente incluido en lo anterior, pero es otra característica importante. 



Referencias 

Ikeda, D. (2010). La Nueva Revolución Humana - Volumen 13. Caracas, Venezuela: Soka Gakkai Internacional de Venezuela

Van Rossum, E. J., & Hamer, R. (2010). The meaning of learning and knowing. Brill.




martes, 28 de marzo de 2023

Cuestión de prioridades (entre otras cuestiones)

Hoy he querido comenzar la jornada escribiendo de nuevo en el blog. Algo que echo mucho de menos. Es cierto que tengo menos tiempo. El nacimiento de Yara, modificó la disponibilidad temporal de muchas actividades. Desde el nacimiento de Rayan, mi segundo hijo, ese tiempo ha cambiado igualmente. No es una cuestión de cantidad, sino de cualidad del tiempo, de a qué le dedico el tiempo o decido dedicar el tiempo, o mi predisposición a la hora de hacer cualquier actividad. 

El caso es que hoy he decidido abrir el ordenador, y empezar a escribir sin más. Sin mirar el correo, sin mirar el whatsup, sin mirar nada. Y aún así ya he tenido dos interrupciones. Las interrupciones de una tarea que requiere concentración es lo que más me afecta probablemente. Yo me concentro muy rápido y muy bien, pero me agota desconcentrarme y tener que volver a concentrarme. Con hijos, ja eso es lo más habitual y probablemente he ganado más flexibilidad en ese ciclo y proceso de concentración-desconcentración, incluyendo, aceptando, tolerando mejor las emociones de rabia, de molestia, de fastidio, de enojo, de frustación, de incomodidad o de tensión que aparecen. 

Pero el tema principal para escribir hoy es que ayer volví a dar clase, en la asignatura de Habilidades de Counselling. Además en un formato intensivo de tres horas, en vez de la hora y media acostumbrada. Y la verdad es que me lo pasé genial. Tenía ganas de volver al contexto docente y más si es con una asignatura que me gusta tanto  (aunque la verdad es que disfruto todas las asignaturas que tengo la suerte de impartir). 

Para mi, la asignatura comenzó el lunes pasado, el 20 de marzo, no comenzó ayer. Pero el lunes 20 era festivo en Madrid, así que no hubo clase presencial. Pero yo mentalmente ya llevaba tiempo activado para la asignatura. Ya llevaba de hecho semanas preparando mentalmente la asignatura, releyendo textos, revisando grabaciones, buscando nuevas lecturas. Todo ese trabajo previo que es tan fácil pasar por alto. Como parte de la preparación para ayer grabé la semana pasada un vídeo de bienvenida. Propuse una lectura habitual para empezar (el texto "Nunca, nunca, nunca ofrezcas un consejo") y además, añadí una grabación en audio con una intervención breve de 20' en el contexto de una conversación de café con una compañera. 

Ayer quería comprobar varias cosas. Primero que nada empezar a conocer a mis alumnas (21 según el listado). Empezar a construir una relación con ellas, que apoye todo el trabajo que vamos a realizar. Empezar a dejarme sentir hacia ellas, algo de lo que no se suele hablar pero que para mí es muy importante. Eso para otro post. Segundo quise comprobar si habían leído el texto y escuchado el audio. Y la mayoría no lo había hecho, en cierta forma para mi sorpresa. Un clásico ejemplo de feedback negativo (aunque en cierta manera ya lo preveía, así que también había bastante de feedback positivo). Es decir, no fue una sorpresa, más bien una contradicción de lo que me hubiera gustado, no tanto de lo que pensaba que realistamente iba a ocurrir (que es diferente). Eso implicó cambiar gran parte de lo que quería hacer en la segunda parte de la sesión, que era analizar el texto, analizar el caso y ver la relación entre ambos. El caso es una ilustración de las principales ideas del texto. Se puede analizar el caso, viendo presentes las principales ideas del texto. Por ejemplo, en el texto se plantean cuatro tipos de intervención y yo estoy llevando a cabo dos de ellas en ese audio. Y además, en cuanto a la intervención en sí, ocurre en una parte concreta de la conversación. Resulta fundamental entender que hay momentos cualitativamente diferentes, momentos, preguntas (a veces repetidas varias veces, porque hay que dedicar tiempo a que se piensen, no a que se contesten) que hacen cierta diferencia. Diferencias que hacen una diferencia como veíamos ayer, citando cómo no a nuestro querido Gregory Bateson. 

Pero nada de eso fue posible. Lo que surgió fue incluso más interesante, al menos para mí. Después de explicar algunas cuestiones básicas, incluyendo las premisas teóricas, epistemológicas de las que parto y que asumo (constructivistas evolutivas, construccionistas y dialógicas, estratégicas también) les planteé indagar con dos equipos reflexivos diferentes, por qué algunas personas habían realizado la tarea (y qué significaba eso) y por qué algunas personas no la habían realizado (y qué significaba eso). Tras elegir a tres personas que sí lo habían hecho y tres que no, el resto nos dedicamos a escuchar la conversación. Tras unos diez minutos, conversamos acerca de su conversación (mientras esas seis personas nos observaban y escuchaban) y por fin, volvimos a escucharlas. Nótese que es para mi fundamental generar tres momentos posibles al menos de comparación. Esto es muy importante. 

En sí, indagar por qué no se había realizado la tarea, es un ejemplo de utilización, como siempre (siguiendo el trabajo inspiracional de Milton Erickson). 

Las tres conversaciones son un ejemplo de algunas de las prácticas que vamos a realizar en las próximas semanas. ¿Qué información es relevante de todo lo que hablamos? ¿cómo aprovechamos esa información? ¿qué genera acceder a esa información?

A mi me llamaron la atención al menos tres cuestiones. 

Una es la de cómo priorizan nuestros alumnos sus tareas, porque parecía que sólo realizaban las tareas que consideraban prioritarias en términos de trabajos o actividades que entregar, solicitadas por otros profesores en otras asignaturas, o tareas procedentes de otras obligaciones. Y claro, mi tarea no era prioritaria, desde luego, en relación a otras asignaturas, nunca lo va a ser, porque nunca son en sí obligatorias. Y nunca lo va a ser porque obligar no es un verbo que me gusta asociar al contexto del aprendizaje y al contexto del cambio, por no hablar del contexto del desarrollo. Sobre todo con adultos. Con niños/adolescentes, creo que hay más matices a considerar, y ni siquiera ahí creo que obligar presente muchas ventajas. Sobre esto ya hemos escrito mucho, creo. Si quieres que alguien se autodirija (con lo que eso implica en términos de desarrollo, es decir, que sea más autónomo, más flexible a la hora de tomar decisiones y aceptar ser responsable de las consecuencias y aprender de ello a lo largo del tiempo) un contexto de obligación no ayuda mucho, probablemente más bien lo imposibilita. Sobre todo cuando el que obliga detenta el poder unidireccional de hacerlo. Genera una asimetría muy marcada. 

¿Cómo priorizamos? ¿qué valoramos? ¿qué apreciamos en lo que hacemos? ¿A qué atendemos para priorizar? ¿priorizamos por hábito? ¿qué dejamos fuera? ¿qué consecuencia trae eso que dejamos fuera?

Claro que todos priorizamos, pero ¿lo hacemos conscientemente? ¿somos conscientes de nuestro patrón priorizador? ¿priorizamos o nos priorizan las circunstancias, los demás, la autoridad? Son algunas preguntas que me surgen. 

Fue llamativo que en la primera parte de la conversación, el contenido se centró en las tres personas que habían llevado a cabo la tarea, que fueron quienes hablaron más. Las tres que no, hablaron poco y apenas dieron información de por qué  no lo habían hecho. Las tres que sí, hablaron mucho, pero  no tanto de por qué lo habían hecho (el tema sobre que indagar) sino más sobre el contenido del texto y del audio y qué les había parecido interesante, o si había sido interesante o no, fácil o difícil, divertido o aburrido, etc. A mí ante todo me interesaba saber por qué habían seguido o no la tarea. Todos eran expertos en ese tema. Pero en esa primera conversación parecía que había tres expertas por haberlo hecho (situadas uno arriba, con más estatus) y tres que por tanto no eran expertas y solo podían escuchar más pasivas (pero que dejaban entrever que había mucho por explorar). Curiosa manera de distribuir la autoridad (experto no experto) o el estatus. 

Es difícil indagar en profundidad. Muy fácil hacerlo superficialmente. La indagación era superficial porque uno, no entraron en el tema en sí (razones para seguir la tarea o no) sino en el contenido del material, pero sin profundizar tampoco en dicho contenido, sino que la revisión parecía que había sido más superfiical. 

Dos personas parece que siguieron la actividad por su propia manera de funcionar, su rutina de trabajo como buenas estudiantes que probablemente son. Si el profesor manda algo, pues tú lo haces (y cómo no hacerlo). Tampoco parecía que hubiera ahí mucha decisión consciente para explorar la tarea. La tercera persona, parece que sí incluyó algo más de curiosidad o de interés (pero no lo recuerdo exactamente ahora, esa impresión me dio). En la segunda parte de la conversación, tras escucharnos, profundizaron más y hablaron todas más, sobre todo las que no lo habían seguido. Y me pareció que expresaron más su culpa por no haberlo hecho (no haber cumplido con cierto sentido de obligación), hubo más espacio a una responsabilidad personal por hacerlo o no hacerlo, y sacar algo de ello. Hubo más espacio a dar sentido no solo al material, sino también a mi, a nuestra relación profesor-alumna, a qué significa hacer una tarea o no hacerla. A un contexto comprensible de tanteo, de conocernos. Y para mi lo más importante es crear un espacio donde una decide qué hace y por qué (y prioriza por tanto activamente, por lo que gana y lo que pierde y rersponsabilizándose al respecto). Esa creación de ese espacio mental creo que es muy importante. 

Para no alargar esto demasiado, quiero destacar también un tercer tema. Al menos dos personas que sí realizaron la tarea, la hicieron mientras hacían otras cosas. Es decir, su atención no era plena. Estaban atendiendo yendo y viniendo de otras actividades. Eso me resultó muy interesante y podría explicar hasta qué punto ciertos análisis o comprensiones son superficiales. Requiere concentración, trabajo, esfuerzo, atención activa, elaboración llevar a cabo un análisis como el que pedía (el análisis que subyace a leer un texto y escuchar un caso y claro, ver las conexiones entre ambos, eh.. tres elementos una vez más, qué casualidad ;)

¿Cómo gestionamos nuestra atención? ¿gestionamos nuestra atención o solo atendemos a lo que nos interesa en ese momento reaccionando a los estímulos? ¿procesamos igual la información atendiendo solo a algo en exclusiva que atendiendo simultáneamente a varias cosas a la vez? Realmente nunca es a la vez, será más bien secuencialmente, primero una y paso a otra, vuelvo a la anterior, paso a la anterior o a otra nueva, etc... el procesamiento simultáneo paralelo suele ser más inconsciente, tipo supervisor, la atención consciente tiene esa limitación de 7 más menos dos trozos de información, como ya sabemos bien. 

Hubo más cuestiones y ahora debería volver a escuchar el audio para reconectar con ellas. Algunas son intuiciones que aún es pronto para expresar y que voy a seguir en las próximas semanas. Otras son cuestiones tal vez menos relevantes, o no, eso depende de quien lo evalúe. Pero fue curioso comprobar cómo cuando lo que leemos/escuchamos (procesamos) tiene conexión con nuestra experiencia personal suele alterar nuestra relación con esa información, generando mayor interés, mayor apreciación, mayor valor. Interesante de notar. 

Y para terminar, agradezco a una de mis alumnas que me comentó ya fuera de clase, que había revisado este blog y le había interesado el último post (sobre la natación). La verdad es que me ayudó a entender que aún puede haber alguien interesado en leer qué escribo aquí y que esta herramienta reflexiva, puede que siga siendo relevante. 

Espero seguir escribiendo. 

Saludos

Alejandro

miércoles, 16 de noviembre de 2022

Crisis en la piscina

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Ayer tuve una crisis con mi hija en la piscina. Lo comparto porque sé que algunos de mis alumnos/as son monitores o entrenadores de natación, y les puede venir bien o les hará gracia. También es un buen ejemplo de cuestiones relacionadas con el apego que estamos trabajando ahora. 

El caso es que llevamos dos semanas, desde que estamos en Noviembre en crisis. Yara cambio en octubre de la clase de niños de tres años, a la clase de cuatro años. Al principio lo llevó bien. Sobre todo porque aunque la exigencia técnica y física es mayor, estaba sola o acompañada por otra niña. Y ahí estaban ellas muy bien, haciendo sus largos (pequeñitos todo hay que decirlo). La variedad de actividades y juegos que hacen está muy bien, por lo poco que he visto. 

En noviembre cambió la situación. De dos personas pasaron a 7 y con variedad de edades. Hay varios de cinco años, aparte de personas de cuatro años y diversidad en meses. Los meses se notan en estas edades, los años más todavía. Pero los grupos a partir de cuatro años se hacen por nivel, no por edad. 

Y ahí está mi hija, a quien la semana pasada, consideró que prefería no hacer algún que otro largo de espaldas cogida a un flotador, y también consideró que prefería no saltar como el resto. La entrenadora que tienen en este nivel (no la llamaré profesora) estuvo hablando con ella, con poco éxito y decidió cogerla y tirarla al agua sin más. Que conste que a mi eso no me parece mal. Tiene que quedar claro quién decide en ese contexto, que los límites estén claros me parece bien. Y yo en estas situaciones apoyo siempre al responsable. Mi hija no pensaba igual, "no me gusta esta profe... prefiero a X y a Y (profesoras de su colegio con las que la compara)". 

El problema es que de no gustarme esta profe pasamos ayer martes a no me gusta la piscina. Un salto con más implicaciones. Pese a esa declaración, como siempre los últimos dos años, nos fuimos a la piscina cuando se acercaba su hora. Y ella se iba poniendo más tensa. Y en el vestuario ya se puso la cosa más fea, porque se negaba a cambiarse, explicitando incluso gritando que ella no quería nadar. Desde luego lo comparaba con nadar en el mar (y conmigo) porque allí hay cangrejos, peces y el abu Papo (algo que no viene a cuento, pero eso de comparar contribuye a ver algo aún peor de lo que es). Aunque yo estaba tranquilo y trataba de argumentar, no había manera. Traté de distraerla, de que se fijara en sus dos amigos (que están en otra parte de la piscina, son un año mayores y tienen también más nivel) pero ni con esas. Fuimos a mirar cómo nadaban, vimos que eran menos y hoy seguro que estaría todo mejor, pero ni por esas. Normalmente la puedo distraer o convencer, pero ayer no. Entonces se me ocurrió que lo mejor era hablar con la entrenadora, que seguro que servía. Se lo propuse y le pareció bien. Y allá nos fuimos.

Nos encontramos con otro entrenador que nunca ha estado con ella, pero que les suele acompañar en la salida y la entrada. Se nota que se llevan bien. Le comento que parece que  hoy no le apetece nadar. Se acerca y bromea y juega con ella, le va tocando con el índice diciendo "tic tic tic" `puedo estar así todo el día, ¿qué te pasa?" Le arranca una sonrisa, pero poco más. Podría haber sido suficiente. Le pregunto si podemos hablar con su entrenadora, y dice que va a por ella. Aunque le noto cierta vacilación (interpetaciones mías). Al rato... llega la profesora, con cierta cara de sorpresa. Imagino que la situación no es muy habitual (que un padre pesado vaya con su hija a hablar con ella). 


***

- Hola, sólo quería hablar contigo, porque parece que Y. está teniendo dificultades últimamente. Me parece que desde que son tantos en su calle, lo lleva peor. 

- Ya, es que ahora son muchos más. 

- Qué te parece, Y., ¿nos cambiamos?, hoy sois menos y seguro que os lo pasáis mejor. 

(Yara no parece que piense igual)

- Sólo quería saber qué te parecía, porque es raro que no quiera nadar. Es la primera vez en dos años que no lo hace. ¿Qué te parece? ¿cómo lo ves?

- Ya, es que es mi manera de entrenar, yo lo hago así y no puedo detenerme con cada niño. 

-No, si me parece muy bien cómo lo haces, pero hay diferencia de edad entre ellos...

-No, no tanta.

-Alguno creo que tiene cinco años o más..

-Bueno sí, pero por eso, no hay mucha diferencia.

-Ah... bueno, pues nada. Y., ¿qué te parece? 

- Yo quiero ir a casa (Y.)

***


Ya sé que no estuve muy inspirado. Creo que me afectó la poca disponibilidad que noté en la entrenadora. Al fin y al cabo, mi hija es una más, claro, y desde luego se tiene que adaptar a su estilo, que es el que es. Lo que pasa es que hablamos de alguien con 4 años y que desde luego ya sabe lo que quiere y lo que no. Y la sesión puede ser muy buena técnicamente, pero el tipo de conexión es también instrumental. No tiene por qué ser de otra manera y mi hija tiene que aprender adaptarse a situaciones difíciles. No todo te tiene que gustar, no todo el mundo se tiene por qué preocupar por ti. Es una situación importante para adaptarse y aprender. Y trataré que mi hija lo haga, y convencerla de que si no va a nadar, está muy bien, pero que eso también tiene consecuencias. Por ejemplo, a mi no me molesta que no le guste nadar, me molesta que no pruebe o que no lo intente. Si seguimos así algunos días más, ya veremos qué hacemos. Mi pronóstico es que se adaptará, encontrará algo bueno entre sus compañeros, o con la entrenadora, o será la actividad en sí. Quién sabe. Tal vez no, no lo aguante y no vayamos más, o cambiemos de grupo. No es algo grave. Pero es un buen ejemplo de qué importante es cuidar las relaciones, especialmente a estas edades tan tempranas. Aunque quien sabe, tal vez forme parte de una socialización temprana competitiva basada en ideales espartanos (ironía on). 




lunes, 4 de abril de 2022

Exponerse

 Una de mis primeras experiencias como profesor (aunque no las hubiera denominado así entonces) tuvieron lugar en mi escuela de Karate. Con 16, 17 años era habitual que dirigiera el calentamiento de la clase, o la parte final de ejercicios más físicos (flexiones y abdominales normalmente). Parece una tontería, pero era la primera vez que tenía la responsabilidad no solo de dirigir a un grupo de personas, generalmente mayores que yo, sino de tener que dar ejemplo, o tener la responsabilidad de hacerlo lo mejor posible. 

Eso me recuerda otra situación habitual en las clases de karate. Entonces, era habitual que saliera yo con Paco (mi Sensei) o con un compañero a ejemplificar el trabajo que íbamos a hacer, generalmente dos a dos. Había trabajos de ejemplo, que luego todos realizábamos, interpretando lo que habíamos observado (no es solo una copia sin más). Pero también podías salir al finalizar la práctica de los ejercicios, para demostrar algo que para Paco estaba bien o que justamente no estaba bien y se podía aprender de ello. 

Hacer ese ejercicio en público no era fácil. Al menos no me resultaba fácil. A mi autoevaluación constante se le sumaba el sentirte observado y valorado por los demás (no solo por el profesor). Así que una cosa era hacer el trabajo con tu compañero y otra bien distinta salir al centro. El desempeño de esta segunda difería porque estabas más nervioso, más concentrado. Generalmente ese contexto de evaluación influía en que la técnica se hiciera diferente a como la acababas de trabajar en el contexto de práctica normal. Es fácil que estuviera más tenso, que tratara de golpear o bloquear más rápido y con más kimé (fuerza o intensidad). Eso justamente muchas veces iba en detrimento de la práctica en sí. Con el tiempo, aprendí a relajarme y a hacer una práctica más parecida a como había estado practicando (sin necesidad de añadir nada más, por el mero de hecho de estar siendo más observado). Pero no fue fácil. 

Me di cuenta bien rápido que además de las técnicas y/o trabajos específicos que estábamos trabajando, practicaba el control de mis nervios, de mi atención (estar atento a mi compañero y nada más), de mi diálogo interno (que trataba de callar o ignorar), de la gestión de cualquier otra emoción que surgiera. Al fin y al cabo, no dejaba de ser una parte más del entrenamiento y justamente, al servicio del aprendizaje de todos, nada más. Desde luego no al servicio de mi lucimiento personal o el de mi compañero. Y mi Sensei con eso era implacable. Y si veía que estabas exagerando o trabajando para la galería, estabas apañado. 

Cuando voy a ahora a entrenar, o aprovecho en los entrenamientos intensivos que suele haber en verano, no suelo salir a ejemplificar nada. Sobre todo porque hay gente que lo ejemplifica mucho mejor, personas que están entrenando más tiempo, con más asiduidad y mucha más evolución de su técnica. Ahora bien, generalmente en el curso de las clases, mi Sensei suele pedir voluntarios para mostrar algunos de los trabajos, bien sean prácticos o de katas. Si piden voluntarios suelo salir, a no ser que vea que otras personas quieren salir y somos demasiados. Pero esto último no es habitual. 

Generalmente la gente no quiere salir o prefiere no salir. Yo me esfuerzo por salir, aunque no me apetezca, aunque esté cansado. Entre otras cosas porque es una oportunidad de aprender a exponerse en un contexto amigable. Porque es una oportunidad para expresar tu nivel de competencia con una técnica determinada, sea lo que sea, y recibir feedback o correcciones sobre ello, con lo que aprendes más. Porque es una manera de trabajar un tipo de coraje necesario para salir. Imagino que solo no saldría si considero que no puedo realmente trabajar bien (por algún problema físico) o porque hay otras personas a las que les viene mejor salir (pero sin ser una excusa para no salir yo). 

Pensándolo bien, suelo salir por una cuestión de respeto a mi profesor. Si él pide algo, lo hago, entendiendo que hay un motivo para hacerlo. Aprender esto no está normalmente formalizado. Uno lo aprende si nota lo que está ocurriendo y las oportunidades de aprendizaje asociadas. Salir o no, siempre es un acto de decisión consciente. 

Una vez Paco me contó una anécdota que creo que le refleja muy bien. Además es un buen ejemplo de esto que estamos hablando. En un entrenamiento con la selección nacional, el director técnico que no era otro que Dominique Valera, pidió un voluntario para hacer un combate libre. Paco levantó la mano y salió. Durante los 3-4 minutos que duró el combate recibió y aguantó todos los golpes que Dominique le dio durante el duro intercambio. Se saludaron y se volvió a sentar en la línea donde estaban todos. Dominique volvió a pedir un voluntario, y como nadie levantaba la mano, Paco volvió a levantarla y salió. Siguió otro combate igual de intenso que el anterior. Tras finalizar se sentó de nuevo. Dominique volvió a pedir un voluntario, como nadie se presentó Paco volvió a levantar la mano y se levantó. En ese momento Dominique le dijo que con él ya estaba bien, pero que iba a hacer un combate con cada uno de los karatecas del equipo nacional que no había salido, que fue aún mucho más duro. 

Me gusta la anécdota porque ejemplifica bien  la actitud de Paco, y también la de Dominique Valera. Por supuesto en un contexto muy especial de entrenamiento y competición de alto nivel. Cuando le pregunté a Paco que por qué volvió salir la segunda y la tercera vez, me respondió que era por respeto a, en este caso, su seleccionador. No salir, o que nadie saliera era una falta de respeto. 

Pienso en todo esto cuando hacemos ejercicios o actividades en los que unas personas realizan algo y el resto observa, aunque finalmente terminemos todos conversando. Hay diferentes niveles de exposición pública, pero hablar en público o hacer algo en público, es una gran oportunidad de trabajar cómo regulamos lo que significa para nosotros dicha exposición, además de constribuir también al aprendizaje de los demás, o de participar en la dinámica de aprendizaje de una manera aún más activa. 




viernes, 25 de marzo de 2022

Volver a empezar




Qué lugar más familiar y al mismo tiempo, qué ajeno. 

Dos años hacía que no escribía, y menudos dos años. Pero lo echaba de menos. No sé si algunos de mis lectores (si los hay) me han echado de menos. Yo sí he notado la ausencia de este espacio de reflexión. He estado en otros sitios. Estos dos años he tenido la oportunidad de escribir en nuestra revista del Instituto Ikeda, en la revista "The conversation", en periódicos como "El diario.es", o el propio diario de la UAH, también  en artículos más formales para revistas o libros. Y todo eso está muy bien, pero nada comparable a este espacio. 

No sé si están de moda o no, pero creo que sigue siendo necesario compartir mis reflexiones por este medio. Ante todo para mi mismo. Tener la oportunidad de reflexionar y compartirlo con otros, cada vez tiene más valor para mi. Tal vez porque cada vez tengo la sensación (irreal) de disponer de menos tiempo para mi. Menos tiempo para pensar sin tener en cuenta cuál es el propósito instrumental de lo que escribo. 

Y con independencia de lo que haya estado haciendo todo este tiempo (que ha sido mucho) aquí estoy con la intención de regresar y escribir más a menudo.

Mi contexto actual, además, es muy propicio. Este cuatrimestre estoy impartiendo Psicología de la Educación (continuando con el grupo del primer cuatrimestre).Y qué oportunidad más buena para seguir trabajando con este magnífico grupo. En principio no contaba con esta docencia, pero eso lo hace aún más valioso en potencia. 

Además sigo con mi docencia habitual en el segundo cuatrimestre, con Habilidades de Counselling y Educación para la Felicidad. 

Hay tantas conexiones cuando imparto simultáneamente tres asignaturas. Y además, nuestro contexto actual es tan complejo, tan cambiante, tan inquietante (a veces) que justamente resulta necesario poder compartir este espacio reflexivo. 

Una alumna de Educación para la Felicidad se me acercó hace dos semanas, preguntándome si podía explicar en más detalle cómo se reflexiona. Posiblemente los profesores exigimos muchas veces competencias que no especificamos, o que no enseñamos explícitamente. Una manera de hacerlo es mostrar cómo reflexiono yo mismo a partir de mi experiencia como profesor. Este ejemplo me sirve para volver a empezar. Me invita a ello. 

Me comprometo a compartir de nuevo mis pensamientos sobre cómo vivo lo que nos ocurre en clase (sobre todo) o lo que surja que considere relevante. 

Os echaba de menos (a lo lectores, si seguís por ahí)

martes, 5 de noviembre de 2019

Session's Developmental trajectories in progress

One of the main reason for this blog is to be used as a channel between me and my students. It is not the only channel, but it is the one where I can express in more detail my thoughts about how we are going.

We are in the middle of an interesting situation. I changed my mind two weeka ago about how to proceed in the sessions. I am introducing some changes this year, and because of that last  sessions (number 7 and 8) were new and different.

They were quite intense and complex in my opinion, although interesting at the same time. I have doubts about their usefulness though. Sometimes it is hard to explain topics you need some perspective to be understood. We lack that perspective now, probably.

Part of my hypothesis is that my students of Developmental Psychology in the Faculty of Education (bilingual group) will experience some kind of developmental changes during our semester together. That includes me to some extent, of course. I am one more with the group. Six months is probably enough to experience a transformation in what might be termed as a learning conception (van Rossum and Hamer, 2010).

We explored our learning conceptions last Wednesday 23rd of October. The procedure was the following one, a typical session where there are several levels of work going on (at least theoretically):

1. Direction: make a graph of your interest marking a score between 0 and 10 every 10´of the session.

2. Creation of five groups.

3. Discuss about what does it mean learning for you and write a group definition as: Our conception of learning is....

4. Share that definition in padlet (a digital board where each group could share their outputs).

5. Fill up an individual questionnaire to choose between six different formal learning conceptions (following the work of Erik van Rossum and Rebeca Hammer).



6. We show the results briefly using mentimeter. Most students (33%) used the third conception: learning means to apply what you know. This was closely followed (30%) by the fifth conception, a kind of relativistic learning coming from dialogue after taking different perspectives. This was a surprise for me as it is a quite advanced stage. I will comment this later. Next conceptions were the most complex of all (understanding learning as personal developmental change, you change as a person when you learn genuinely) and the most simple of all (you learn when you can get as much information as you can). Finally learning as memory (2º conception) and as reflection (4º conception) were the last ones.

7. Read the definition of the following group after yours and justify what learning conception fits better their definition.

8. Read the comments you received and justify if you agree or disagree with it. You can also share what do you think or feel after reading that comment (I did not include formally this one, but it was implied).

9. Read in groups three  conflict situations between a teacher and his/her students and try to connect wether there is any relationship between those teaching scenarios and what we have been doing so far (about learning conceptions).

It is not easy to explore a phenomena using the same phenomena to explore itself. I mean it is the typical recursive situation we deal with so often in developmental psychology. All of us have a learning conception and we learn FROM it, we make use of it in order to make sense of our teaching-learning context. This session was actually designed to make more explicit or objetify our learning conceptions. We use our learning conceptions so that we can notice them better in contrast to other's learning conceptions (at least if there is a variety of possibilities).

As I said before the results were interesting as the showed something I expected: most students conveying a conception of learning based in using what you know. It was not so expected to find that a similar amount of them were in an advanced learning conception based on dialogical processes. That's why the qualitative definitions were useful. Not because of the definition of course, but the justifications of it.

The first group started quite well. The wrote this:

"Learning means adquire new knowledge in order to develop yourself, get new experiences and achieve your goals by putting effort, working constantly with positive attitude, being tenacious, questioning, joining ideas and as consecuence your way of thinkig changes and you become open minded. "

I write in blue the most interesting pieces. Although I would not use "adquire" to talk about learning as it could imply getting something from outside to inside (your brain, your mind, your head, etc...). This is a typical metaphor. In the best scenario you would get or achieve of adquire information instead of knowledge. Knowledge as learning needs construction, elaboration. Knowledge is in a higher logical position compared to information, and it is usually misunderstood as information. However the following ideas expressed in the quote lead us toward something related to the sixth learning conception. You learn when you develop as a whole, as a person, when you are becoming someone else through the positive attitude, questioning yourself, etc etc..  The group who commented this were right when identified it to the sixth conception. Really good for me to find this in a group of first course, really promising.

The second group wrote this:

"During our whole lifes, we are exposed to tones of information. We are those in charge of retaining, digesting and absorbing all that knowledge, so that in a close future, we can turn this information into skills, which will help us in our personal development. But this is not just about memorizing and vomiting information, sharing this information with the others is also a way to learn, because as Anton Chekhov once said, "Knowledge is of no value unless you put it into practice."

This interesting quote show us in my opinion an illustration of a transitional conception between conception 2 (learning as remembering and memorizing) and 3 (learning a using your knowledge). The verbs used exposed, digest, absorb are quite close to the passive metaphor of remembering just as getting information. But they move from here to apply what they know. They realize they can go further using what they know. This is what I would have expected in this first course. It is interesting the comment they got from G1 students, a good opportunity to test their mental sophistication:

"we consider that learning is more than just information but more about experiences. The fact that learning is part of development means that it includes more components. They didn't mention how do you learn. Their deinition is related with the first learning conception because they think it only matters when is put in practice"

They identify correctly in general that the group is the what we know as the third learning conception (they say the first because it appeared the first in the brief questionnaire they filled up). In the first part of the comment they comment from their own developmental perspective, they are aware their understanding learning as merely applying information is not enough. They understand this because they are in a higher perspective. They could not notice it otherwise.

The group number 3 wrote this:

"Learning is the process in which a person acquire knowledge, experiences or abilities during his life by watching, reading, repeating, listening. This could be an example of the different ways of learning as it depends on each person and situation.
Another way of learning could be by amending previous mistakes."

Once again we have this verb: acquire, although this time is not just for knoledge, but also experiences and abilities. The verbs and processes are watching, reading, repeating, listening. Not really sophisticated processes I am afraid. According to this this quote could be an illustration of a learning conception 2 towards 3. At the end they include an interesting nuance when saying you learn through amending previous mistakes. There is no formal specification of a process of reflection, of formal thinking. It is implied but not directly stated. Experience matters and you can learn from it although it is not specified how. That's why I is in between 2 and 3 for me. 

The main comment they got (from G2) was: "Knowing what is te main information and remember it" is the statement which suits group 3s opinion about learning". There is no further justification. They evaluate it as learning conception 2 (item 2) not seeing more nuances. Curiously the position them from their perspective (between 2 and 3) as being in 2. I guess it would have been difficult to evaluate them in a higher perspective that the one they locate themselves. Just a hypothesis. 


Group four:

"Learning is observing, analysing, being aware of your surroundings, interiorising concepts, critical thinking. As well as the accumulation of your past, present and future over and over repeated experiences."

This verbs for me, are related to reflective processes, so learning conception 4. Although the quote is not the best example of reflection being as brief as it is. I don't understand what they mean in the last sentence. In some way it is the  opposite to the first part: experience and what we learn from them do not accumulate. Maybe they talk about habits or automatized behaviour we repeat. There is some tension between both parts of the quote. So for me they are in between learning conception 3 and 4 (closer to 3 actually). 

The comment they get from G3 is "Above all to be able to reflect by oneself", so they identify it correctly (in general). Curiously according to G4, they position themselves in a higher learning conception "We agree with this definition.  However, we think that is also about  "getting to know yourself and being genuine" and "Relativize and being able to see a situation from different perspectives". It is an interesting example of saying something but proving other. I do not think the statement is an illustration of 5 and 6 conceptions. But it is good having those higher conceptions as a goal. 

Finally group 5:

"Learning is the acquisition of information that will run into knowledge once you have internalized it. It isn’t necessary to be related to theoretical contents, but also you can learn competences and acquire abilities like learning to play a sport or getting confidence enough to talk in front of a large audience.
It is not only important receiving information from external sources, but developing critical thinking in order to compare our prior knowledge (what we already knew) with the new  information. "

It is probably the best example of a fourth learning conception as they highlight cognitive processes (criticize, compare) you can do with different informational sources (theory, competences). They differentiate well information from knowledge.

Group 4 misunderstands the statement as an example of learning conception 3 or 5: "We think that this definition fits with the statement: "know to apply what you know" because the definition uses examples of practical situations" "As a second option, the statement: "Relativize and being able to see a situation from different perspectives" as they said "it is important to develop the critical thinking"". Group 4 members see themselves clearly in conception 4: "we think that its not about applying what you know but about reflexing about what we know and the best way to apply it". This comment is interesting because it shows how they are in between learning conception 3 and 4, although probably closer to 4.

I don't care where are really situated my studens according to these learning conceptions. What I want is to reflect with them about how we can analyze their statements and their implicit meanings. And I do this because on one hand I want they understand better this theoretical model. And using it, on the other hand, I want to facilitate most of them come from a learning conception 3 towards the fourth. They need to think more from concrete examples to develop more abstract reasoning. And of course think about themselves noticing what is  more usual to them and more challenging. What learning conception they maintain and its consequences in the quality and potential to their learning. 

I think that probably the best opportunity to see their learning conceptions in action is in their comments to their mates. Not in the first part when defining their conceptions when you are more aware of what you are doing. In this second part you evaluate from your own perspective. You notice what you can, so to speak. 

According to van Rossum and Hamer (2017) the great divide comes when transiting from learning conception 3 towards 4. That's the key learning conception transformation. 

It is good for me to find examples of students in my class which show (not only say) evidences of performing from that fourth conception. However most of them are still below that, as expected. The main results in the questionnaire illustrate for me, that they understand learning as applying knowledge and also commenting and discussing what they know, their OPINIONS, although not necessarily justifying those opinions (as would be a good performance of learning conception 4). My hypothesis is that they understood the item of relativistic knoledge, coming from differents perspectives as an example of what William Perry defended as "multiplicity": sharing opinions. 

As I can see in the conversational groups we have in class it is not easy to share different opinions grounded in arguments. Not only being able to share and respect different opinions but also being able to discuss and evaluate them in detail, with arguments. It takes time to be involved and touched in real dialogues I am afraid. But we will have opportunities of this. 

The best comment I received after this session was this 7 session was this: 

"Do we really need 2 hours to define a word?"

It is really great. This person was evaluating the session from his or her perspective. I absolutely agree with him or her. No, we do not need 2 hours to define learning (although we could depending on what we have to define). For him or her that's what we were doing. Merely defining learning. I hope he or she can better understand know that we were actually doing more that. Performing our learnind conceptions, objectify it in order to notice them better, and being able to reflect on that about how does it match our personal learning conception being aware of its positive and negative consequences goes beyond merely defining something. And it is even more difficult doing this in english and while doing another performance: evaluating the interest of the session, every 10 minutes. You had to manage your attention in order to do that in order to provide a living example of a developmental process: our flowing interest in something. 

I am sure this topic is quite complex, it is a good example of one of the topics of this subject we are dealing with. In session 8 I could give a direct explanation of these theoretical distinctions in the context of the mental complexity demands of the 21st Century. 

If we attend to the impact of these two sessions we can make some preliminary conclusions. 


Session 8 had a peak in the perception of complexity (4,8). It's been the most complex session so far according to your perception. It is interesting that the rest of the variables are going down at the same time (interest (3,4), usefulness (3,6), confortability (3,6) and joy) (3,1). It was an interesting example of turning point for me as the levels of the variables started to grow a little afterwards (only as complexity came back to its usual levels). In contrast, previous session 7 was perceived as one of the funniest (4,8) and more confortable (4,6), although not so complex (3), interesting (3,9) and useful, (3,6). 

 According to the graph I guess the topic of learning conception is still in process of being understood. Something normal for me. I hope this post helps to understand in more detail what we were doing, that was going beyond merely defining learning.




References

Hamer, R., & van Rossum, E. J. (2017). Six languages in education—Looking for postformal thinking. Behavioral Development Bulletin22(2), 377.